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lunes, 19 de septiembre de 2011

Secretos del Disco del Cielo


En este video de National Geographic, el experto Ernest Pernicka, de la Universidad de Tubingen, demuestra que la procedencia del metal del que está hecho el Disco del Cielo es el corazón de Europa, con lo que se apuntala la teoría de su fabricación europea. No sería un objeto sofisticado importado del supuestamente más avanzado Oriente o Egipto, sino muestra de la cosmovisión del hombre europeo en el remoto 1600 a.C.

martes, 26 de julio de 2011

El toro, la luna y el Disco de Nebra

En el Disco de Nebra: ¿el sol, la luna, un eclipse..?

En su ensayo sobre la interpretación de las tablillas en lineal B El prejuicio contable y pictográfico de un silabario logográfico, fonológico y polisémico Enriqueta y Tina Martinotti vuelven a sus lúcidos procedimientos, esta vez aplicados a la tablilla de Knossos 17=Ai739.

Las autoras afirman que para la escritura Lineal B es muy plausible que "cada uno de los signos silábicos -silabograma- sea un logo-fonograma que represente una palabra, un lexema y un sonido que pueda servir para componer otros sonidos y que, ya sea solo o acompañado, tiene siempre valores polisémicos".

Esta polisemia es la que permite, en el texto de la tablilla citada, leer el numeral 2 como DION y convertirlo en el adjetivo "divino", "divina" o "diosa".
O las sílabas KO WA TO, que admitirían KOIA THOR y podrían leerse como "esfera del toro".



La esfera del toro nos desliza a la poesía y al antiquísimo ritual mediterráneo de la luna. Es la esfera lunar, creciente o menguante, la que enmarcan y dibujan los cuernos del toro. Las autoras hacen referencia en una nota a dos festivales griegos, la Dafneforia que se celebraba cada 9 años en Beocia en honor de Apolo y la Stepteria délfica que podrían caracterizarse como "Fiesta de las esferas": el sol, la luna, las estrellas son involucrados en un ritual mágico que culmina en la elección de un resplandeciente y joven sacerdote.

Las esferas en el disco de Nebra. Detalle

Hace milenios, una de las advocaciones de Apolo era Loxias, epíteto que abarca desde la ambigüedad de sus oráculos hasta los múltiples significados. Y el toro le estaba consagrado...

El escudo de Aquiles y el Disco de Nebra


En él, la tierra, y en él, el cielo, y en él forjó el mar,
y el infatigable sol y, plena, la luna,
y en él, todos los astros con que el cielo está coronado,
las Pléyades y las Híadas y la fuerza de Orión,
y la Osa que también, por sobrenombre, el Carro se llama... *

Hefesto lo forjó, atendiendo la súplica de Tetis. Es tan real como el poema de Homero, pero muchos escoliastas consideraron el pasaje como una interpolación. En la biblioteca de Pérgamo, Crates de Malos propuso que las diez partes en que podía dividirse el escudo eran los diez círculos celestiales.

En 1999 encontraron en Alemania el disco de Nebra. Proviene del siglo XVII a.C y de él se ignora todo, salvo lo que se mira: el sol infatigable y la luna creciente y plena y los astros que coronan el cielo... Y las Pléyades...

¿Puede vincularse ese disco surgido de la misteriosa edad de bronce europea con ese escudo heroico vuelto hexámetro?

En men gaian éteux', en d'ouranon, en de thálassan,
éelion t'ákamanta selenen te pléthousan...
martes, 8 de febrero de 2011

El Disco del Cielo en la FIL Cuba 2011


Niños y jóvenes tienen la llave

José Luis Estrada Betancourt
estrada@juventudrebelde.cu
7 de Febrero del 2011 22:28:05 CDT



Con una ubicación envidiable, el Pabellón Cuba, casa de la Asociación Hermanos Saíz, se convertirá en la sede de la 20 Feria Internacional del Libro que más privilegie las propuestas para niños y jóvenes, aunque mantendrá sus puertas abiertas para toda la familia a partir de mañana y hasta el 27 de febrero.
Es decir, que un día antes de que se inicie oficialmente la FIL Cuba 2011 en La Cabaña, en cuanto el premio nacional de Edición Esteban Llorach se refiera a la magia eterna de un texto como Había una vez, de Herminio Almendros (10:30 a.m.), y la Editorial Gente Nueva deje inaugurada la expo con las ilustraciones concebidas para este título, en cada jornada el recinto ferial del Vedado acogerá, entre otras acciones, presentaciones de libros, tertulias literarias, aperturas de exposiciones, muestras fílmicas y conciertos.
Por supuesto que serán las presentaciones el centro de todo. Pero no presentaciones al uso, sino unas especiales donde los más disímiles personajes abandonarán las páginas para junto a sus autores celebrar con el público no solo el nacimiento de un nuevo libro, sino también el aniversario 25 de la AHS. Así lo hará desde la mañana de este miércoles Reynaldo Álvarez Lemus con su libro Mi chiringolo, y con Una vieja redonda, de Ivette Vian (Editorial Oriente).
Un significativo suceso tendrá lugar el primer día: la inauguración, a las 6:00 p.m. de la exposición Aves por la unidad, compuesta por 43 acuarelas realizadas por Antonio Guerrero a partir de la estrecha relación que el héroe cubano ha mantenido con el Museo de Historia Natural. Ahora Toni se decidió por las aves nacionales de cada uno de los países de América.
Inmediatamente después, Kelvis Ochoa tendrá a su cargo el primer concierto. A diferencia del resto que siempre comenzarán a las 6:00 p.m., el autor de La conga de Juana, iniciará una hora más tarde.
Tras Kelvis, en lo adelante «calentarán» la pista Sony Boys and Band (día 10), Heidi Igualada (11), Aceituna sin hueso (12), Liliana Herrero y La Trovuntivitis (13), Raúl Torres (14), Melvis Santa (15), Silvio Alejandro (16), Alexis Bosh (17), Ray Fernández e Inti Santana (18), Jóvenes Clásicos del Son (19), Ivette Cepeda (20), Los ciegos del barrio (21), Buena Fe (22), Adrián Berazaín (23) y Patricio Amaro (26), mientras que el 24 y el 27 los protagonistas serán jóvenes Djs como Wichy D’Vedado, Lejardy y Alexis de la O, entre otros.
Aprovechando que los pequeños están de receso escolar, entre el 10 y el 20, y de lunes a viernes, la Casa Editora Abril de la UJC llevará adelante su espacio en La Pérgola, desde las 10:00 a.m. Allí se podrá hallar también literatura destinada al público juvenil. Algunos títulos: La isla de los sombreros mágicos, de Emmanuel Tornés y María Luisa García; El pequeño Pim y la mariposa azul, de Juan Miguel Cruz; El pequeño mundo que amo, de Gilberto Ante Vidal; Dos historias increíbles, de Celima Bernal; Libro de las vacaciones, de Nerys Pupo; y Celia nuestra y de las flores y Che, entre la literatura y la vida, de Julio Llanes, entre otros.

Con los pasacalles que liderarán Nené Traviesa (el 12), Los Guaracheritos de Regla (13), Escena X (19) y Carnavaleando (20), la Editorial Gente Nueva invitará a que los lectores disfruten de colecciones como Aventuras con títulos al estilo de Desde el silencio blanco, de Jack London; y Los cañones de Durango, de Juan Madrid; como Clásicos, con Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez; y Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol; como Primavera (La noche en el bolsillo, de Mirtha González; y El vicario de Wakerfield, de Oliver Goldsmith); y como Ámbar (Leyendas de los cinco reinos, de Yoss; El disco del cielo, de María García Esperón; y Entremundos, de Nuria Ordaz).
Confluencias, espacio literario auspiciado por la AHS y la UNEAC, abrirá las tertulias literarias de las 4:00 p.m., el día 10 en el Salón de Encuentros. Rolando Rodríguez y Félix Julio Alfonso serán los poetas invitados. Teresa Melo y Mariene Lufriú son las convidadas del 15, mientras el 17 les corresponde a Antón Arrufat y Rogelio Orizondo; y el 22 a Teresa Cárdenas y Marcia Jiménez Arce. Para el 24 están fijados Eduardo Heras León y Ahmel Echevarría.
En los días sucesivos vendrán las tertulias: Amor de ciudad grande (11), La toma del cuento (13), Cantidades rosadas de ventanas (16), Café con filo (20), Sol adentro (23), Lira y verso (25), Aguas varias (26), y La guarida de los Centauros (27).
Si la Asociación anda celebrando sus 25 años de vida, no pueden faltar las presentaciones de sus cuatro editoriales: Sed de Belleza, de Villa Clara, el día 12, que anuncia El secreto de la libertad, de Yanetsy Pino; El jardín de las delicias, de Idiel García; El afilador de tijeras, de Sergio García; La vena del centro, de Alexis Castañeda; Te estaré mirando, de Ernesto Peña; Close up, de Liany Vento; y Los gnomos están tristes, de Eldys Baratute.
La vena rota (Rolando Estévez), Horizontes perdidos (Yampier Báez), Con un extraño gesto de perplejidad (Nairys Fernández), Shalom Shabat (Luis Marimón) y La fuga (Mauricio Cifuentes), constituyen las propuestas de Aldabón, de Matanzas (14), en tanto Cajita para dos (Nelsón Simón), Cierra la boca (Yunior García), Música de fondo (Yanier H. Palado), Otro fin de año magnífico (Serguei Martínez) y Cuando septiembre acabe (Moisés Mayán), vienen por Ediciones La Luz, de Holguín (18).
Por último, Reina del Mar Editores, de Cienfuegos, convoca el 19 para la presentación de: Por el terraplén, de Rafael González; Auroria. La gran alianza, de Fermín Vega Boyce y Montos; Escritos sobre celuloide, de Juan R. Ferrera; y Polvo, de Laura Conyedo. Un día después se volverán a presentar (2:00 p.m.) los prestigiosos Premios Calendario 2010, que convocan la AHS y la Casa Editora Abril.
Entre el 12 y el 18, más de 30 jóvenes poetas de todo el país, miembros de la AHS, junto a sus colegas latinoamericanos invitados a la FIL, unirán sus Voces contra la guerra, siempre a las 3:00 p.m., en La Pérgola.
En cuanto a las películas, las exhibiciones responden a los gustos más variados y exigentes. Desde América tiene alma, de Carlos Azpúrua hasta Las crónicas de Narnia 4. Las tandas están previstas para las 11:00 a.m. (niños) y las 5:00 p.m., en la Sala de Cine de ese espacio acogedor, que señorea en La Rampa.

Fuente: Juventud Rebelde
sábado, 29 de enero de 2011

El disco del cielo o la paz en el laberinto, por Jorge Luis Peña Reyes








El disco del cielo o la paz en el laberinto



Por Jorge Luis Peña Reyes




El público cubano celebra esta entrega editorial de Gente Nueva, que sale, con esta edición, de los predios literarios de la isla e impone una atractiva mirada al diálogo de las culturas.



Dirá Sinuhé del país de Kemi, que todo está escrito bajo el sol, que los hombres revolotean alrededor de la mentira como las moscas o que la ciencia es amarga para el corazón, pero yo que me leí el Disco del Cielo durante la angustia en una fría sala de hospital, tuve otros sentimientos ajenos al personaje de Waltari.

Mi padre se recuperaba de una grave isquemia y yo me sumergía en este libro para evadir tensiones y hacerme acompañar de mi amiga María García Esperón que aunque lejos, se hizo presente en páginas y horas.

La trama me remontó a un ambiente complejo, laberíntico, aunque la nítida luz de su escritura me internaba más en Festos, sitio donde Aléktor depositaría un sencillo, pero hermoso disco de arcilla, desde el cual se vertebran aventuras, incógnitas y elementos históricos que le aportan verosimilitud y belleza a la obra.



No estamos ante una novela fácil, aunque sí muy eficaz a la hora de anclar el lector a la silla, de seguro no dejará el libro hasta el final porque nada en él se entrega de forma gratuita.
Hay cálculos matemáticos que no permiten el aburrimiento y donde las hilachas de sentido son migajas en el sinuoso trayecto hacia el climax. Aún allí cuando se espera la solución de todos los conflictos narrativos, María nos deja con algunas interrogantes que habrá que responderse con su serie.
El público cubano celebra esta entrega editorial de Gente Nueva, que sale, con esta edición, de los predios literarios de la isla e impone una atractiva mirada al diálogo de las culturas.
La novela se perfila a partir de varios personajes de ayer (Aléktor, el pintor de Knossos, Nefereset, la bailarina egipcia y el ingenioso arquitecto Dédalo) y hoy, (Nuria, Philippe y Marco) así como otros secundarios, entre los cuales hay casi cuatro mil años de distancia.
María trenza espacios coincidentes y no deja lugar para conclusiones definitivas, lo cual nos hace caminar alertas como si lo hiciéramos entre pasadizos secretos.
La autora de Querida Alejandría nos deja con avidez al término de cada capítulo, mientras nos mueve el cimiento sobre el cual pretendíamos construir nuestra propia historia. Nos lleva por los caminos que quiere y ensaya un guiño cómplice mientras ofrece disculpas por tanto sismo.

Como lector uno termina dejándose seducir. O huyendo de Melkis o en busca de Maya que por momentos comparten similares apetitos o esta última con la misma afición que Nefereset, como una reencarnación y toda la mística con la que la autora juega a sus anchas.
Los paralelismos se nos dan una y otra vez para orientarnos o para conectar rutas secretas en tiempos y espacios.

Hay un eficaz manejo del recurso de los vasos comunicantes en el que los episodios ocurren en niveles distintos de realidad y se unen por la pericia del narrador, a fin de que esa vecindad modifique y proponga sugerentes lecturas, que sin dudas enriquecen la trama más allá de yuxtaponer dos contextos. Será difícil no citar a Borges en este tópico: Dos historias que nunca se confunden, pero de alguna manera se complementan.
Decía el viejo Hemingway que uno no debe escribir de lo que no conoce, por eso admiro la sapiencia de esta autora que traza sin balbuceos una historia comprobada y a la vez incompleta. Su trilogía Los Discos del tiempo, será también del apetito de muchos coleccionistas que luego de esta delicada persuasión abandonarán su egoísmo visceral hasta devolverle a la humanidad ese trozo de historia necesaria.


lunes, 10 de enero de 2011

El Disco del Cielo en Cuba


La editorial cubana Gente Nueva, con más de 30 años de experiencia en la literatura infantil y juvenil, a través del ya mítico editor Enrique Pérez Díaz, ha destinado un puesto en su colección "Ámbar" a mi novela El Disco del Cielo, la segunda parte de la trilogía Los Discos del Tiempo.



La vinculación con esta importante casa editorial cubana pudo realizarse a través del escritor argentino Carlos Marianidis, quien me presentó a Enrique, dando inicio a una andadura que espero sea larga porque si algo me ha hecho ilusión es la posibilidad de que mi LIJ llegue a los niños y jóvenes cubanos. Gracias a Carlos y Enrique esto ya es una realidad. Gracias también a Josué Tacoronte, mi querido amigo guitarrista flamenco que llevó mis libros a Cuba, y le dio a Enrique personalmente el abrazo que le envié,  a Jorge Luis Peña Reyes, quien desde La Habana me escribió para decirme que tenía el libro en sus manos. Y a Philippe Plagnol, el joven ingeniero francés que me inspiró el personaje central de la trilogía y que me ha escrito para festejar una nueva vida de páginas.


El Disco del Cielo

Pocas veces la escritura de una novela puede asimilarse tanto a una aventura real como en el caso de El Disco del Cielo. La empecé a escribir a fines de 2003, cuando leí acerca del hallazgo en 1999 de El Disco de Nebra en la localidad alemana del mismo nombre. Acababa de terminar El Disco del Tiempo y de enviar esta novela al concurso El Barco de Vapor  y no tenía publicado ni un solo libro. De modo que lo que guió mi escritura fue la curiosidad y la pasión por conocer y develar el misterio encerrado en este objeto arqueológico, que intuía relacionado con el Disco de Festos, tema de mi primera novela.


Los signos del disco de Festos y los asterismos del Disco de Nebra me llevaron a explorar el conocimiento astronómico de la Edad de bronce europea. Las pistas dirigieron las palabras del laberinto de Creta al laberinto de Hawara en Egipto. La escritura se convirtió en un viaje a la tierra de los faraones en dos planos temporales: el contemporáneo de los protagonistas Nuria, Philippe y Marco, acompañados ahora por el radioastrónomo J. K. Struck y el del siglo XVII a.C. en el que Aléktor, el pintor de Knossos, Nefereset, la bailarina egipcia y el ingenioso arquitecto Dédalo tienen que lidiar con la magia y la sabiduría de la hechicera Melkis, heredera de un linaje maldito de faraones de nombre borrado, quien quiere recobrar su poder temporal al tiempo de pretender dominar las fuerzas de la muerte.



Como en El Disco del Tiempo, los hechos científicos, arqueológicos y astronómicos que se relatan en la novela son reales. Reales los nombres de los científicos y puntual la narración del descubrimiento del Disco de Nebra en Alemania. Fundo en la textura de la novela la apasionante (y casi suprimida por la ciencia oficial) teoría de ese genio llamado Immanuel Velikovsky, que cometió el "pecado" de usar la mitología comparada para sustentar su tesis de que la Tierra sufrió colisiones con otros planetas -Venus y Marte, principalmente- y que el electromagnetismo es primordial en la mecánica celeste. Propuso una cronología revisada del Egipto antiguo que afectaba las cronologías de Israel, Grecia y las civilizaciones del Cercano Oriente.


De la mano de este sabio me subí a la barca del Sol -uno de los signos del Disco de Nebra y del Disco de Festos- navegué sobre el dorso del Danubio, del Nilo y de la vía Láctea; recorrí las 3 mil habitaciones del laberinto de Hawara, del que nada queda y del que dijo Herodoto que a su lado las pirámides no eran de tanta maravilla; ingresé a la corte del Faraón Cocodrilo Sobekhotep y recorrí los subterráneos de la Casa de la Muerte -que es la casa de la vida eterna- y descubrí  el Disco o Cuadrante de Dardania, un sencillo disco de arcilla encontrado en Troya y que es, como el Disco de Festos y el Disco de Nebra, una Palabra.





María García Esperón



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