domingo, 23 de septiembre de 2012

Heraklion en el corazón de México





Heraklion, a city through the ages es un documento multimedia que brinda el poloifacético rostro de la capital de Creta, el pasado, el presente, la naturaleza, los minoicos, los griegos, los venecianos, los dioses de las cuevas, Zeus y Cristo Pantocrator, el oro de lo siconos...  el SINCRETISMO en el sentido más original del término.
Desde el corazón de México, gradezco al doctor Gareth Owens el envío de este material auspiciado por el Ayuntamiento de Heraklion y realizado en el Laboratorio Multimedia de la  Universidad de Creta. (MGE)


  
martes, 3 de julio de 2012

El Disco de Festos: 3 de julio de 1908 - 3 de julio de 2012

Disco de Festos. Foto: Philippe Plagnol


Para Gareth Owens, en el cumpleaños del Disco de Festos


"-Un objeto hallado el 3 de julio de 1908 por un equipo de arqueólogos italianos que encontraron nella sera, como dijeron ellos, en el ala nordeste del palacio de Festos, sembrado intacto en la tierra negra, entre restos calcinados de bovinos, ceniza, polvo y pedazos de cerámica, minoicos y helenísticos, un disco de arcilla de quince centímetros de diámetro, con ambas caras grabadas con signos dispuestos en espiral. Ceniza, bovinos, disco, cerámica y hasta una tableta con signos trazados en la llamada escritura lineal A, fueron puestos en una canasta y -como si se tratara de un recién nacido largamente esperado- fueron presentados al padre -pardon!- al jefe de la excavación, el arqueólogo Luigi Pernier".



(María García Esperón. El disco del tiempo. Ediciones SM. México. p. 19)









miércoles, 13 de junio de 2012

Una carta desde Grecia.Todos somos griegos: Gareth Owens



The crisis in Greece is a crisis of hope but it is also a crisis for Europe and the Free World. The values of Greece, democracy, theatre, philosophy, the Olympic Games etc belong to us all. We are all Greeks. Our common European home in inconceivable without Greece. The Greek 2 Euro coin depicts Europa/Europe on a Bull (Zeus/Jupiter). Europe began from the Great Island of Crete and now represents shared values. Will the Greek 2 Euro coin become a collectors’ item? I sincerely hope not and anyway Greece could always join Italy, Spain and Portugal (and Ireland) in a ‘Mediterranean Euro’ if they are no longer welcome in the Euro club of richer nations. But what is Europe? A collection of states and people with a cultural biodiversity unrivalled in global history or geography, or a syndicate of banks? Personally I know what I prefer, a Europe of peoples rather than a syndicate of banks. Europe and Greece should keep the Euro and the legend should be ‘ex uno plures’ ... rather than the 'e pluribus unum' on the dollar (which by the way linguistically originated as ‘Talanta’ an ancient Hellenic unit of weight and currency).
(From "A letter from Greece", Gareth Owens. 12 june, 2012)


La crisis en Grecia es una crisis de experanza, pero es también una crisis para Europa y el Mundo Libre. Los valores de Grecia, democracia, teatro, filosofía, los Juegos Olímpicos, etc, nos pertenecen a todos. Todos somos griegos. Nuestro común hogar europeo es inconcebible sin Grecia. La moneda griega de 2 euros representa a Europa sobre el Toro (Zeus/Júpiter). Europa comenzó en la Gran Isla de Creta y ahora representa valores compartidos. ¿La moneda griega de dos euros se convertirá en un objeto de colección? Yo sinceramente espero que no, y en cualquier caso Grecia podría unirse a Italia, España y Portugal (e Irlanda) en un "Euro mediterráneo) si todos ellos no son más bienvenidos en el euro-club de las naciones ricas. Pero, ¿qué es Europa? ¿Una conjunción de estados y personas con una biodivesidad cultural incomparable en la historia y la geografía globales, o un sindicato de bancos? Personalmente, sé que prefiero una Europa de pueblos más que un sindicato de bancos. Europa y Grecia deben mantener el Euro y la leyenda debería ser "ex uno plures"... mejor que la de "e pluribus unum" en el dólar (que por cierto se originó lingüísticamente de "Talanta", una antigua unidad helénica de peso y moneda).
(De "Una carta desde Grecia", Gareth Owens, 12 de junio de 2012)

Gareth Owens
Gareth Owens es un prestigiado académico británico-griego. Director Asociado del Proyecto Erasmus/Socrates. Colabora en el TEI de Creta y es notable por sus contribuciones a los estudios de la escritura Lineal B y por sus iniciativas para coordinar los esfuerzos de los académicos en el desciframiento de la escritura Lineal A y el Disco de Festos. Es también profesor de Cultura Helénica: Historia, Lengua y Civilización. "A letter from Greece" fue escrita el 12 de junio de 2012 como respuesta a numerosas peticiones de colegas, amigos y parientes de varios países en torno a su postura ante la actual situación económica de Grecia. Aquí reproducimos un fragmento.
domingo, 29 de abril de 2012

El Disco de Festos en el IV Congreso de la Palabra


El Instituto de la Cultura de Guanajuato realizó por cuarta vez consecutiva el exitoso Congreso de la Palabra. Silvia Molina, Antonio Malpica, Mónica Hoth, Carola Díez, Eliana Pasarán, Julio Edgar Méndez, Leopoldo Navarro, Levit Guzmán y otros destacados creadores participaron del 23 al 27 de abril en unas jornadas tan inolvidables como las de las ediciones anteriores del Congreso. Es notable la respuesta del público año tras año, pues centenares de voluntades han sido arrebatadas por el entusiasmo que genera la palabra y personas que se han sentido convocadas han acudido a enriquecer el Congreso con sus aportaciones, su entusiasmo, curiosidad y análisis. 
Tuve el honor de ser invitada a compartir mi camino literario en la clausura del Congreso, el 27 de abril a las 6 de la tarde, donde construimos entre todos un vibrante diálogo. Como en el Primer Congreso de la Palabra, dedicado a la oralidad, donde presenté el proyecto Voz y Mirada, en este consagrado a las maneras de leer, nos fuimos del auditorio del Hotel Hotsson, pero nos quedamos y nos quedaremos siempre en la Palabra.

El Naranjo y Copo de Algodón: presentes




Palabra en obras
Por María García Esperón

En el fondo de cada palabra, dijo un poeta francés, Alain Bosquet, asisto a mi nacimiento. Cuando por algún merecimiento o por un don podemos llegar al fondo de las palabras, es entonces que nacemos.
Y en ese momento de privilegio, el mundo nace con nosotros. Se hace nuevo, nos situamos en el centro de los acontecimientos, en el centro mismo de nuestra propia historia, en el centro del devenir, y ya no nos escapamos hacia el olvido, sino que misteriosamente permanecemos en la memoria.
Porque somos seres destinados a la Memoria, por don o por merecimiento. Porque somos seres que rehuimos el olvido, esa enfermedad del alma, como la definió Platón. Y para derrotar el olvido tenemos precisamente la Palabra.

Durante la conferencia de Julio Edgar Méndez y Leopoldo Navarro

La Palabra nos tiene. De ella, de la Palabra como portadora de Memoria, quiero hablarles y describirles un poco el camino de asombro que he recorrido desde que escribí la primera frase de mi primera novela, centrada en el mundo griego y construida en torno al primer impreso de la historia: el disco de Festos, un mensaje dejado por hombres remotos y confiado a una fosa en un palacio de la isla de Creta hace 3600 años.
Escribí imantada por ese antiguo mensaje, todavía indescifrado. Por esos jeroglíficos que yo intuía palabras y que sin cesar me hablaban sin revelarme su secreto desde que los descubrí, adolescente, en un libro de arqueología que al azar hojeaba.
Pero ¿existe el azar? No si de letras se trata, no si de la palabra se trata. No si se trata de la memoria. No si se trata de leer la voz escrita de un ser humano o de varios que quisieron dejar una huella de su paso por este sueño que llamamos vida. A los 14 años el disco de Festos me habló, y quedó para siempre en mi memoria.

Con Jesús Rodríguez, coordinador de la Biblitoeca El Nigromante

Pasaron muchos años y yo, por leer al lado de mi hijo literatura infantil y juvenil, sentí la necesidad de escribir un libro. El tema advino a mi conciencia como una saeta: el disco de Festos. En el año 2003 yo había descubierto apasionadamente Internet y sus recursos y sentí que por alguna razón misteriosa, el disco de Festos de los antiguos minoicos y la red de redes tenían que asociarse, siendo ambos en un sentido una especie de laberinto. Y escribí la novela poniendo como personaje principal a un joven francés real que mantenía por entonces un muy completo sitio web, desde la óptica del aficionado, si se quiere, pero con el entusiasmo y pasión que los aficionados tienen por los temas que aman.
La investigación corrió al parejo con la creación literaria. La Memoria y la Imaginación se conjugaron en un ejercicio literario que me resultó apasionante por sí mismo. Creaba personajes y podía conversar realmente al menos con uno, Philippe, el chico francés, que seguía los pasos de mi novela con un enorme entusiasmo, nos comunicábamos a través de una caja de chat, situación que se recrea en la novela. Y de este modo me empecé a acercar al centro del misterio del disco de Festos. En la parte de investigación, los estudiosos del disco insistían en el hecho de que no podía descifrarse a menos que se encontrara un objeto parecido, otro disco que portara algún signo afín.

José Alberto López García  es coordinador general de las Casas de Cultura en Guanajuato

Al terminar de escribir el libro, fue publicado en la revista National Geographic un hallazgo portentoso: en Alemania, en Sajonia Anhalt, buscadores de tesoros habían encontrado un disco de bronce con incrustaciones de oro que figuraba el cielo estrellado y al que de inmediato se empezó a llamar El Disco del Cielo.
Y de inmediato, con ese título, me puse a escribir la continuación de mi novela, a la que había llamado “El Disco del Tiempo”. La llevé a un concurso importante de literatura infantil y juvenil y casi me olvidé, tan absorta estaba en la ficción que había emprendido, en esa vida en las páginas, en ese brillo de oro del otro disco, que lleva en su superficie uno de los signos del disco de Festos: los siete puntos que figuran las Pléyades, esas estrellas tan importantes en el hemisferio norte, tan relacionadas con la agricultura y las lluvias. Las Pléyades, ese signo de 7 puntos, empezó a dibujarse ante mis ojos como una Palabra.
Pasaron los meses y el Conaculta y la Editorial SM me informaron que había ganado el premio El Barco de Vapor. De esta manera mi novela y mi sueño, mi amigo francés y mi pasión adolescente por el disco de Festos pasaron a formar parte de un libro. Se convirtieron en Palabra, en portadora de Memoria. Y desde 2004 este libro ha sido apetecido por muchas escuelas en México, Centroamérica y Chile por su temática centrada en la cultura griega y porque presenta un mundo interrelacionado a través de internet.
Apenas el año pasado, supe que el Ministerio de Cultura de Costa Rica había adoptado El Disco del Tiempo como parte de las lecturas oficiales para secundaria. Por esos meses, National Geographic –otra vez!- realizó un programa de televisión para su serie los expedientes antiguos X, centrada en el disco de Festos. Para protagonizarla invitaron a una persona extraordinaria, un estudioso británico apasionado de Grecia y en particular del disco, que ha adoptado Creta como su patria y se ha casado con una arqueóloga griega. Gareth Owens se llama este estudioso, quien al revés de todos los demás expertos del Disco de Festos afirma que el desciframiento está cercano. Él también relacionó el mundo de las computadoras con este objeto tan antiguo y llevó el disco a un musicólogo para que a través de un programa de computadora lo tradujera a un patrón musical. Y así fue, así se hizo. El experimento reveló la estructura del mensaje, pues se repite una especie de estribillo. Una rima. Es un poema, un himno, tal vez en honor a la Diosa Madre de Creta, que no es sino la Madre Universal, la intemporal, la única, el Eterno Femenino de Goethe y nuestra madre concreta, la de cada quien, la que nos ama y espera, y la Madre Tierra.

Con Alex, Pepe y Liliana, los organizadores del Congreso de la Palabra

Y, aquí viene lo emocionante, en esos meses ese investigador brillante, una especie de Indiana Jones académico y muy gentil, se comunicó conmigo pues había visto mi libro en Amazon y me solicitó atentamente que se lo enviara. Lo que hice de inmediato, también llevada por fervor patriótico. No es común que esos intereses arqueológicos provengan de Latinoamérica, son las escuelas arqueológicas del Reino Unido, Francia y Alemania principalmente, las que han apostado capital e inteligencia para develar el pasado de Europa. Pero es que el pasado de Europa es también nuestro pasado, como latinoamericanos, pues tenemos las dos tradiciones, la occidental y la indígena americana. Tenemos todas esas Palabras y nuestra aventura humana tiene la obligación o el fervor de develarlas todas.
Volviendo a lo emocionante, desde 2004 yo he publicado en internet –primero en sitios web y después en blogs- mucho material en torno al disco de Festos. Conectado con la emisión del programa de National Geographic que les cuento, comenzaron a llover en el blog que dedico a mi novela El disco del tiempo multitud de visitas de países hispanohablantes.
El Disco de Festos era propiedad británica, y francesa, en un sentido! Y con este sueño, con esta novela juvenil y su reverberación en internet, se ha contribuido a aumentar la cultura del disco de Festos en el mundo hispanohablante. He tenido además interesante correspondencia con profesores costarricenses especialistas en cultura clásica que se han interesado en el libro y han elaborado material para que los alumnos de ese país puedan comprender cabalmente el mundo de Europa y de Minos, de la princesa Ariadna y su madre Pasífae, de Teseo y el Laberinto. Nada más y nada menos que la cuna de los mitos.
Y ya que hablamos de mitos, es misión del poeta, dijo el gran Jorge Luis Borges, hacer que las palabras vuelvan a sonar como mitos. Que las palabras con minúscula vuelvan a ser Palabra. Así, con mayúscula. Que eso de sagrado que tienen los mitos permee en el discurso cotidiano. Que volvamos a ser grandes de palabra, que rescatemos el lenguaje de la destrucción y del olvido, que temblemos como enamorados ante la belleza de una sola palabra, por ser portadora de tanta memoria, de tanto anhelo, de tanto amor.
No hay nada más hermoso, más eufónico y misterioso, que el nombre del ser amado. Es la palabra por excelencia, la que brota en los paisajes que recorren nuestros ojos. Ese nombre es sagrado, inagotable, puro como el agua pura, melancólico y esperanzado. Sentido en sí mismo, talismán de inmortalidad y de memoria
Amar a alguien es decirle: tú no debes morir, dijo Gabriel Marcel.
Por el amor, que nos hace ver a los otros como los ve la divinidad, dijo Borges.
Pues así, como el nombre del amado, es todo el mundo a la luz de la Palabra.
Ella, la Palabra, nos presenta todo el mundo atravesado por ese vibrante misterio, por esa belleza ineludible que nos hace enamorarnos, que nos llena de entusiasmo, que nos lleva a emprender aventuras como la que les he narrado, en el curso de las cuales caminamos como si lleváramos una antorcha encendida en la mano, sí, como la llama olímpica, para que nunca se extinga el fuego en el altar de la Palabra. Para que sigamos siendo seres de inmortalidad y de memoria. Brillantes y vivos. Renacidos. Para que seamos Palabra de honor, palabra de amor, Palabra en Obras. Depende de nosotros.


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