jueves, 28 de julio de 2011

El disco de Festos: ¿un misterio musical?


Gareth Owens, experto en escrituras minoicas y en el disco de Festos, ha protagonizado recientemente un programa de National Geographic dedicado a este apasionante misterio de la antigüedad.
En este video se puede apreciar su teoría de ubicar en el "texto" del disco un patrón rítmico. Un experto en instrumentos musicales antiguos mediante un programa de computadora entrega los posibles "sonidos" del primer impreso de la historia humana.

miércoles, 27 de julio de 2011

El disco de Vladikavkaz en El Disco del Tiempo

Fragmento de Vladikavkaz
Foto: Le disque de Phaistos. Sitio de Philippe Plagnol


El artículo que Nuria leía se llamaba "Une énigme archéologique du Caucase Septentrional", en la edición de Internet de la revista L'Archéologue. Hacía referencia a un sorprendente hallazgo en la República de Ossetia, en una ciudad llamada Vladikavkaz.

Fue descubierto, en 1992, durante la limpieza de la cava de una mansión del siglo XIX. Quién lo puso ahí, se ignora, pero quien lo encontró lo entregó al Museo de Historia de Vladikavkaz. ¿Perteneció a un coleccionista? ¿Es una falsificación? Misterio.
Se trata de un fragmento de terracota que remite a una forma discoidal y se vincula necesariamente con el Disco de Festos, con la particularidad de que, en este caso, los signos no fueron impresos con selos, sino dibujados directamente con algún objeto puntiagudo.

Nuria se llevó las manos a las sienes. En ese momento flasheó el icono de mensajes neuvos en la parte inferior izquierda de lapantalla. Era Philippe.

"Sigue este enlace: https://sites.google.com/site/disquephaistos/contexte-historique/le-disque-de-vladikavkaz

Era increíble. Philippe y ella siempre estaban en sintonía. El Atlántico de por medio. Siete horas de diferencia. Pensando en lo mismo. Al mismo tiempo.
(El Disco del tiempo. pp. 267-269)
martes, 26 de julio de 2011

El Disco de Festos en Los Expedientes Antiguos X de National Geographic


Galería de fotos en el micrositio de National Geographic

"En el segundo episodio de la serie, Mark Guscin, traductor de lenguas antiguas e historiador, sigue una serie de pistas relacionadas con el Sudario de Oviedo, España. Se trata de un simple trozo de tela, en apariencia, que según algunos, fue utilizado para envolver el rostro de Cristo cuando murió y que podría tener las únicas huellas de sus restos humanos en la Tierra. Si fue empapado con su sangre, ¿contiene el ADN de Cristo? Mark sigue la pista del Sudario hasta Tierra Santa, en Israel, para tratar de descubrir la proveniencia de esta increíble reliquia. También en este episodio, Gareth Owens, descifrador de códigos lingüísticos, intenta resolver el enigma de uno de los objetos más misteriosos, el disco de Festo. Descubierto en las ruinas de un antiguo templo de Creta, este pequeño objeto circular tiene grabados más de cuarenta símbolos diferentes, que los mejores descifradores de códigos del mundo no han podido interpretar. Sin embargo, los misterios del disco recién empiezan allí. El disco parece tener alrededor de unos tres mil años de antigüedad, pero el hecho de que los signos estén sellados en su superficie significa que es dos mil años anterior a cualquier forma de impresión conocida. El disco ha sido una obsesión para Gareth Owns, que ahora cree haber comenzado a descubrir algunas palabras, lo que podría ser una importante clave de lo que es y por quién fue escrito"

Próxima repetición del programa
27 de julio
Canal de National Geographic

El Disco del Tiempo en 5 palabras griegas

 En el número 7 de Leer y leer (Revista para la animación de la lectura),de Ediciones SM y publicada en mayo 2008, Laura Aguirre me hizo una entrevista para la sección "Un gran autor para un gran premio".

"La entrevista se desarrolla a partir de cinco palabras, elegidas por los autores, que definen su vida y su obra, en esta ocasión entrevistamos a María García Esperón, ganadora del premio Barco de Vapor en 2004, quien en su novela El disco del tiempo enlaza la ficción (mitología y antiguos relatos griegos) con la historia, la arqueología y las nuevas tecnologías".

1.- CRONOS
Es el tiempo. Para los filósofos quizá una de las indagaciones más inagotables que puedan hacerse. Es, como dijo Borges, la sustancia de la que estamos hechos. El misterio que nos constituye. Aquello que portamos, también misteriosamente, fundido con la materia, nuestra materia. El que nos lleva a la vejez desde la tierna infancia... el emblema de la sabiduría. Está en el nombre de mi primera novela porque es el nombre de mi primera indagación, planteada en la infancia: ¿qué es el tiempo? ¿Se puede viajar en él? ¿Fluye o se detiene? ¿Nos separa o nos reúne? ¿Por qué los acontecimientos suceden? ¿Es posible detener al instante, implorarle como Goethe, aquello de “Detente, eres tan bello”? Una de las maneras de fijarlo sin que pierda su esencia evanescente, es a través de la literatura, de la creación literaria, de la poesía. Una novela histórica, una crónica, un poema restituyen la eternidad del acontecimiento mediante el leer y el escribir, esas creaciones humanas.

2.- COSMOS
Es el mundo. El mundo ordenado, bello. (La palabra cosmos es la raíz de la cosmética). El universo que toma nombre y sentido ante la mirada humana que es potencialmente creadora. Todo hombre es Adán, dotado con el poder de nombrar, de hacer suya la belleza del mundo porque al desearla la inventa.
El mundo es infinito pero el ansia de conocer del hombre también lo es. Dijo Heráclito: “No encontrarás los límites de tu alma, tan profundo es tu logos”. La apetencia de mundo, la sed de saber, de conocer es la marca de los grandes creadores y científicos: Dédalo, Aristóteles, Leonardo da Vinci, Alexander von Humboldt. El sistema circulatorio estaba ahí, las cordilleras, las montañas, los volcanes, el vuelo de las aves, las corrientes marinas. Llegan ellos y los apetecen, los nombran, los dibujan: hacen el mundo para los demás, lo ordenan, le restituyen la belleza.

3.- PSIQUE
Es el alma. O la noción del alma como puede comprenderla quien se haya asomado a múltiples tradiciones de sabiduría, no solamente occidentales. El ente de inmortalidad de los egipcios, el principio que transmigra de cuerpo en cuerpo en las reencarnaciones pitagóricas, el “eres tu cuerpo y eres tu alma y es arduo o imposible fijar las fronteras que los dividen”, de Borges; la mordida de inmortalidad que nos define, la trémula mariposa con que la simbolizaron los griegos en el mito de Eros y Psique. La inmortal, otra vez. La que nos reconoce cuando a través de nuestros ojos se asoma desde las obras inmortales de la literatura y del arte.

4.- EROS
Es el amor. “El amor que mueve al Sol y a las demás estrellas”, último verso de la Comedia de Dante y el motor del Universo, la fuerza suprema, la de los muchos nombres y muchos dioses. Se habla del amor al conocimiento y lo cierto es que no hay conocimiento sin amor. El ruiseñor del corazón traspasado por una espina de Oscar Wilde no es distinto a María Curie exponiéndose a la radiación para conocer los secretos del radio. Conocer es una de las maneras de amar, tal vez la más alta, porque aquello que se conoce intensamente con igual intensidad se ama. La ignorancia justifica la destrucción y el odio. El amor, nunca. El amor salva. Une, atrae, sostiene... Los griegos intuyeron que Eros es la fuerza de cohesión del Universo. También entraña la inmortalidad. “Amar a alguien es decirle: Tú no debes morir”, dijo Gabriel Marcel. En tanto que se es amado, se es inmortal.

5.- MYTHOS
Es el mito. El mito en su sentido profundo de verdad esencial que se transmite con un lenguaje imaginario. Decía Borges que la misión del poeta era restituir a la palabra su magia primordial. Yo diría que volver a hacer que la palabra sea un mito. Los mitos crean al mundo a su imagen y semejanza. Los libros, los grandes libros así lo hacen, aportando sentido y patria y sentido de pertenencia y consejo. Las narraciones orales de las abuelas y las nanas, la Biblia, la Torah, el Corán, los poemas homéricos, la epopeya artúrica, las Mil y una Noches, el Chilam Balam, los versos de Manrique, de Machado, de Sabines, la poligrafía de Alfonso Reyes y los innumerables tesoros de palabras primordiales, palabras-mito que ponen en nuestras manos el hilo de Ariadna para que descifremos el admirable laberinto.


A cinco años de haber escrito El disco del Tiempo, al presentar la cuna de los mitos griegos como una investigación que emprenden tres muchachos con las herramientas de comunicación de nuestro tiempo, me doy cuenta que el jurado apostó, para una colección de literatura infantil, por un libro complejo que no ofrece la tranquilidad de la lectura única, sino la aventura de una obra que se critica a sí misma desde una actitud científica. El lector se convierte al mismo tiempo en alguien que quiere distraerse o divertirse, y en el investigador que quiere examinar evidencias, documentos, interpretaciones, incluso considerando la sospecha de la falsificación, cuestión recurrente en la arqueología, como saben los expertos: ¿y si el disco de Festos es falso?

Los buenos lectores son quienes saben buscar y encontrar los sucesivos tesoros escondidos en los libros, y darles múltiples sentidos. Los lectores son los grandes descubridores y científicos que encuentran, en lo que todo el mundo ha leído, lo que nadie ha encontrado. Lee, lee, relee... y encontrarás.

El toro, la luna y el Disco de Nebra

En el Disco de Nebra: ¿el sol, la luna, un eclipse..?

En su ensayo sobre la interpretación de las tablillas en lineal B El prejuicio contable y pictográfico de un silabario logográfico, fonológico y polisémico Enriqueta y Tina Martinotti vuelven a sus lúcidos procedimientos, esta vez aplicados a la tablilla de Knossos 17=Ai739.

Las autoras afirman que para la escritura Lineal B es muy plausible que "cada uno de los signos silábicos -silabograma- sea un logo-fonograma que represente una palabra, un lexema y un sonido que pueda servir para componer otros sonidos y que, ya sea solo o acompañado, tiene siempre valores polisémicos".

Esta polisemia es la que permite, en el texto de la tablilla citada, leer el numeral 2 como DION y convertirlo en el adjetivo "divino", "divina" o "diosa".
O las sílabas KO WA TO, que admitirían KOIA THOR y podrían leerse como "esfera del toro".



La esfera del toro nos desliza a la poesía y al antiquísimo ritual mediterráneo de la luna. Es la esfera lunar, creciente o menguante, la que enmarcan y dibujan los cuernos del toro. Las autoras hacen referencia en una nota a dos festivales griegos, la Dafneforia que se celebraba cada 9 años en Beocia en honor de Apolo y la Stepteria délfica que podrían caracterizarse como "Fiesta de las esferas": el sol, la luna, las estrellas son involucrados en un ritual mágico que culmina en la elección de un resplandeciente y joven sacerdote.

Las esferas en el disco de Nebra. Detalle

Hace milenios, una de las advocaciones de Apolo era Loxias, epíteto que abarca desde la ambigüedad de sus oráculos hasta los múltiples significados. Y el toro le estaba consagrado...

El escudo de Aquiles y el Disco de Nebra


En él, la tierra, y en él, el cielo, y en él forjó el mar,
y el infatigable sol y, plena, la luna,
y en él, todos los astros con que el cielo está coronado,
las Pléyades y las Híadas y la fuerza de Orión,
y la Osa que también, por sobrenombre, el Carro se llama... *

Hefesto lo forjó, atendiendo la súplica de Tetis. Es tan real como el poema de Homero, pero muchos escoliastas consideraron el pasaje como una interpolación. En la biblioteca de Pérgamo, Crates de Malos propuso que las diez partes en que podía dividirse el escudo eran los diez círculos celestiales.

En 1999 encontraron en Alemania el disco de Nebra. Proviene del siglo XVII a.C y de él se ignora todo, salvo lo que se mira: el sol infatigable y la luna creciente y plena y los astros que coronan el cielo... Y las Pléyades...

¿Puede vincularse ese disco surgido de la misteriosa edad de bronce europea con ese escudo heroico vuelto hexámetro?

En men gaian éteux', en d'ouranon, en de thálassan,
éelion t'ákamanta selenen te pléthousan...
lunes, 25 de julio de 2011

Tenemos derecho a la aventura: María García Esperón


El Disco del tiempo
Tenemos derecho a la aventura

Entrevista de Karla Zanabria en El Financiero.
Noviembre 2004


El Disco del Tiempo




Novela de María García Esperón en torno al misterio del Disco de Festos. Forma parte de la trilogía "Los Discos del Tiempo" -El Disco del Tiempo, El Disco del Cielo y El Disco de Troya.
Trata sobre los últimos días del imperio minoico, destruido por la erupción de la Isla de Thera hacia el 1600 A.C. y base de la leyenda de la Atlántida.
Con esta obra la autora obtuvo el Premio Barco de Vapor 2004 México.


Entrevista a Philippe Plagnol sobre el Disco de Festos, por Valerie Jaudon

En abril de 2006, en el número 673 de la revista francesa Horoscope, apareció una entrevista muy completa que le hizo Valerie Jaudon a Philippe Plagnol en torno al Disco de Festos, sus investigaciones y su página web, www.disque-phaistos.fr, que se ha convertido ya en un referente para los interesados de todo el mundo en su misterioso mensaje y en la reconstrucción de su apasionante historia.


El disco de Festos: uno de los objetos más misteriosos de la historia.

DESCIFRANDO UNA ESCRITURA DESCONOCIDA

Por Valerie Jaudon

Traducción al español: MGE

Es una galleta de arcilla varias veces milenaria sobre la que se ve una suerte de juego de la oca: una cabeza, una piel de animal, un barco... Pero ¿cuál es su mensaje? Un investigador invita a levantar una esquina del velo.

En el museo de Herakleion, en Creta, los guías señalan siempre a la atención de los visitantes, con un punto de exaltación en la voz, el tesoro que es el orgullo de la ciudad. Uno se acerca entonces a la vitrina y puede examinar... una simple galleta de arcilla de color café claro de unos 15 centímetros de diámetro. Se encuentra fija sobre un soporte metálico, de manera que puedan verse sus dos caras. Cada una de ellas lleva dibujos, algunos fácilmente reconocibles: un hombre en marcha vestido con un paño, un ave, una flor estilizada... Otros símbolos son menos fáciles de identificar en un primer golpe de vista. Pero todo el mundo puede interrogarse, soñar y proponer su propia solución. Porque sobre este pequeño objeto de tierra cocida, hace casi un siglo, que arqueólogos, lingüistas e investigadores aficionados trabajan con el objetivo de perforar su secreto. Hacerlo "hablar", de alguna manera, ya que viejo de más de 3 mil años, sería el único vestigio de una lengua olvidada.
Philippe Plagnol, un joven ingeniero, forma parte de los mejores conocedores de este objeto.

Horoscope: ¿Cuándo descubrió el disco de Festos?
Ph. Plagnol: En 1994. Yo tenía 14 ó 15 años y caí por azar en la revista Archéologie nouvelle. Ahí Louis Godart firmaba un artículo titulado "El misterio del disco de Festos". Lo que me intrigó es que él no daba más que pocas explicaciones concernientes a los signos reproducidos, numerados del 1 al 45. ¡Entonces no estaban traducidos! Yo me sentí con la vocación de un nuevo Champollion.

¿Y en el presente, al cabo de una decena de años de investigaciones?
He cambiado de rumbo y trato de reunir las informaciones más objetivas posibles.

¿Y si el disco fuera falso?
Yo no lo creo. Visitando los museos o recorriendo libros sobre Grecia antigua, todo el mundo puede constatar que una gran parte de los signos impresos sobre el disco remite a realidades históricas. Como por ejemplo, el signo 25


una barca típicamente cretense, que se vuelve a encontrar por ejemplo en un sello de Minos que data del siglo XV a.C.



¿Cuál es el signo más típico?
Ciertamente, el signo 6:
una diosa con los senos desnudos emblemática de la religión minoica.

¿Cuál es el símbolo más extraño?
Podría ser el signo 2:

Creo que se trata de un hombre melenudo, lo que podría designar una cierta categoría de la población, por oposición al signo 3:


una cabeza calva. En este signo 2, el arqueólogo Louis Godart ve un hombre portando una cimera, un casco rematado con plumas, característico de los guerreros filisteos -según la Biblia, los filisteos serían originarios de Creta. Pero si es ese el caso, ¿por qué el autor del disco no ha representado la mentonera indispensable para detener el casco? En fin, muchas personas creen reconocer un indio iroqués, lo que no tiene ninguna razón de ser sobre un disco cretense...

¿Y el otro perfil humano, el signo 3, que presenta dos aros sobre la mejilla?
Louis Godart ha afirmado que se trata de un tatuaje facial idéntico al que se puede observar sobre los tributarios cretenses (embajadores en cierto sentido) pintados en una tumba de la XVIII dinastía egipcia. Por otro lado, yendo a consultar el estudio al que él se refiere en la Biblioteca Nacional, me he dado cuenta que su teoría es muy frágil: los trazos interpretados como un tatuaje pueden explicarse de otra manera, el fresco está muy deteriorado, y ser por ejemplo un vestigio de barba. Sin contar que solamente un personaje presenta una marca un poco similar a esa que se encuentra en la mejilla del signo 3.

¿Cómo lleva usted sus investigaciones?
Guardo presente en la mente tal o cual símbolo y busco formas análogas en los documentos antiguos. Tomemos el signo 14:


La mayoría de los arqueólogos lo llaman "una montaña"... Nunca he podido ver una montaña. Dos montes con la cumbre plana, ligados entre ellos por una estrecha banda, sería un dibujo absurdamente simplista para representar una montaña. Yo lo he "regresado" en el pensamiento y comparado con una pintura que adorna el sarcófago de Haghia Triada:



una mujer sostiene de esa manera dos cubetas unidas por un bastón. Es el mismo dibujo. Esta solución ha parecido convencer a otros investigadores, porque la han adoptado.

¿De qué descubrimiento está más "orgulloso"?
De mi hipótesis a propósito del signo 44:


que evoca la huella de una pata de ánade. He guardado en la cabeza este signo durante 5 ó 6 años. Seguía siendo enigmática. Ciertos arqueólogos ven una cabeza de animal, ¿pero cuál? Después, en una librería, estaba hojeando un libro y caí sobre el sello de Isopata y de inmediato me sentí golpeado por la evidencia: uno encuentra ahí el mismo signo, orientado de manera diferente, y es el detalle de un vestido. Me siento confortado en esta hipótesis por el hecho de que muchos símbolos presentes sobre el disco son fragmentos: una cabeza humana, una cabeza de felino, una pata de toro. Y sobre todo, se vuelve a encontrar el signo 44 en el interior del signo 6. Mire, la diosa lleva este vestido, con el mismo punto situado en el mismo nivel. Ahí hay una clave, el signo 6 "autentifica" el signo 44.

¿Tiene muchos "competidores"?
Sí y no. Después de su descubrimiento, al menos un centenar de traducciones del disco de Festos se han publicado. Pero ninguna versión ha sido admitida por el conjunto de la comunidad científica. Un politécnico, entre otros, ha propuesto un desciframiento integral apoyándose sobre no menos de 30 pruebas. Pero como los otros "traductores", ha adherido el griego antiguo sobre la estructura del disco. Cuando no se tiene más que una cuarentena de signos es posible encontrar correspondencia. Pero es imposible estar seguro se se tiene un "verdadero" texto. Y lo que alimenta la duda, es que todas esas pretendidas traducciones se remiten muy frecuentemente a la simbología de los objetos que figuran sobre el disco: sería cuestión de guerra y de ritos religiosos...

¿Cuál le parece la hipótesis más original?
Hace tres años, un investigador me envió su libro, editado a sus expensas. Habiendo descifrado a la vez un disco maya y el disco de Festos, ¡estaba convencido de haber llegado a localizar la Atlántida!

Pero usted, ¿qué propone?
Soy particularmente sensible a la estética del disco, y pienso que se trata de un "unicum", de un objeto único más que de un documento testimonio de una lengua hablada en un momento de la historia. Por el otro lado, no se ha encontrado ningún otro objeto parecido.... Si es una lengua, no ha vivido... y además, cuando se compara el disco con los textos escritos en "linear B" (una escritura de la lengua griega empleada en Creta a partir de 1400 a.C.), se ve que se trata de una escritura casi "sucia" de un hombre apresurado, que escribe con un cuidado puramente utilitario.


Por Valerie Jaudon

Traducción al español: MGE

En el disco, es lo contrario...
Sí, para mí, el disco de Festos es una obra de arte, un objeto realizado con un cuidado extremo, tal vez con ocasión de un acontecimiento particular de gran importancia. Cada signo ha sido impreso con la ayuda de un sello metálico. Crear punzones móviles tan pequeños y precisos para grabar signos legibles sobre un disco apenas del tamaño de la mano no debió ser un asunto sencillo. Además, disponer los signos en espiral en la arcilla suave está lejos de ser cómodo, eso se experimenta. La belleza del disco y las dificultades que presenta su realización, hacen inclinarse la balanza del lado de su unicidad.

El sentido de la escritura va del exterior hacia el interior. Si el autor del disco no conocía de antemano la extensión de su texto, hubiera sido más lógico imprimir en el otro sentido, para poder añadir un poco de arcilla, si fuera necesario...
Así es. Sobre la cara A, vemos que el escriba tuvo necesidad de comprimir su texto. En los dos o tres grupos de signos hacia el final, ha economizado el espacio. Por lo tanto, el texto estaba ya pensado. Este tema es controversial, pero en mi opinión, el escriba que ha "escrito" el disco de Festos tenía un modelo. Yo estimo que no se trata de una versión definitiva; se notan en su superficie correcciones, signos borrados y luego reimpresos. La versión final debe estar todavía bajo tierra...

¿Piensa usted poner un día punto final a sus investigaciones?
Claramente, no. Ciertamente, la investigación arqueológica profresa sin cesar; por ejemplo, el anillo de Minos, reconocido como auténtico recientemente, lleva una barca de forma casi idéntica a la que figura sobre el disco. Pero aún si mañana nuevas excavaciones sacan a la luz del día nuevos indicativos, habrá que establecer analogías y justificarlas. Si uno se encuentra atraído por el misterio, se tiene todo lo que se necesita para ser feliz con el disco de Festos. Se siente que algunos de sus secretos pueden ser penetrados, pero su significación global podrá siempre ser sujeto de discusión, y mil sombras van a subsistir...

¿Este disco le sirve para viajar en el tiempo?
Sí, y los 5 ó 6 primeros años de mi investigación fueron la fase más apasionante: yo iba de libro en libro... He llenado cuadernos enteros con notas. Eso fue una inmersión en el universo de la Creta antigua. El disco es una puerta de acceso a una civilización brillante, que ha brillado sobre el mundo. María García Esperón, que se ha convertido en mi amiga, escribió una novela a propósito de este objeto, remitiéndose a su aspecto simbólico (El disco del tiempo).* Ella imagina que una chica viaja en el tiempo gracias a ese pedazo de arcilla. Esa me parece una buena aproximación al disco de Festos. Su simbolismo es una inagotable materia de reflexión, como lo es, en astrología, la de todos los signos del Zodiaco... V.J.


*Philippe, al lado de Nuria, es el personaje principal de mi novela (MGE)



jueves, 7 de abril de 2011

El Disco del Cielo en Cuba


Jorge Luis Peña Reyes presentó a Frank y a un grupo de escritores mi novela El Disco del Cielo y desde aquí les envío un cordial saludo y mi agradecimiento.
viernes, 1 de abril de 2011

Escrito en el tiempo

Imagen: Andrea Hernández Tovar


Poesía inspirada en mitos griegos y en la lectura de 
El Disco del Tiempo 
de María García Esperón

Alumnos de 2º de secundaria del CENU

San Miguel de Allende, Gto.

MMXI

Pasífae por Alejandra Santos



La hermosa Pasifae
es muy querida y deseada,
pero ella mucho cae
cuando de toro se ve disfrazada.

Europa era su suegra;
tuvo un hijo con Minos
pero su suerte se vio negra
cuando su hijo no fue niño;
era un minotauro
y como no era querido,
fue encerrado en un laberinto
para que nadie resultara herido.

No sólo tuvo al toro,
también tuvo hijos bellos como oro:
Aridadna, Potnia y Knossos eran sus hijos hermosos.

Tuvo una triste muerte
pues en un terremoto muy fuerte
destruyó toda la villa
y murió aplastada como tortilla.

Europa, por Claudia Macías Lara



Europa con el encanto y dulzura de una princesa
fue hija del rey Agenor y la reina Telefasa.
Tres hermanos varones tuvo ella
quienes nombres difíciles de recordar son
Cadmo, Félix y Clix estos son,
familia que en la tierra de Canaán habitó
y en ésta la princesa creció.
Familia que unidad tenía
y por la intervención de un dios la unión terminó.
El dios que terminó con esta unión
es conocido como el dios que es toda la luz,
de quien hablamos entonces es de Zeus,
que al mirar a Europa de ella se enamoró
y en su encanto de princesa él cayó.
Bajo las órdenes de Zeus
en la historia otro dios intervino
éste Hermes fue el dios de los engaños.
Hermes como pastor condujo el ganado de Agenor
a las costas del mar de Tiro.
Paseaban por las arenas del mar,
Europa y sus amistades
mientras Zeus tomaba la forma de un toro blanco
y se mezclaba entre las reses del padre de Europa.
Zeus en su forma animal
tenía unos pequeños cuernos
que atraían la atención de todos los que lo veían.
Como era de predecirse, el toro con encanto de un dios
atrajo la atención de Europa.
El animal se mostró manso y juguetón,
razón por la cual, Europa y sus amigas
se decidieron a acariciar al animal.
Europa y sus amigas lo acariciaban y lo coronaban con flores
mientras el toro, alegría mostraba.
Después de un buen rato de estar con el toro,
Europa decidió subir en su lomo
y así fue como el animal comenzó a trotar hacia el mar.
Cuando Europa se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo
ya era demasiado tarde pues el toro comenzó a nadar
hacia la isla de Creta,
lugar que posteriormente sería el hogar de la princesa.
Ella al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo
quedó aterrorizada, mientras volteaba hacia la orilla,
esperando que alguien pudiera ayudarla.
Aunque Europa aterrorizada iba,
ella nunca perdió la gracia de una princesa;
con una mano se sujetaba de su nuevo compañero
y con la otra sostenía una canasta de flores.
El toro nadó como solo puede hacerlo un dios;
sin cansancio lo hizo desde Tiro hasta Gortina.
Al llegar a tierra dejó a Europa en un pequeño bosque de sauces.
En el momento que supo que su amada estaba bien
y que nadie podría quitársela,
se escondió para tener otra transformación.
Europa esperó al hermoso toro blanco que la había llevado hasta Creta.
Mientras esperaba, veía el arroyo de agua clara
que estaba cerca del bosquecillo.
Ella estaba sorprendida pues jamás había visto agua más clara que la de aquel arroyo.
Zeus finalmente completó su transformación
y como águila amó a Europa.
Europa dio a luz a tres hijos;
Minos, Radamantes y Sarpedón.
Aunque Zeus amaba a Europa y la había llevado a Creta,
alejándola de todos sus seres queridos en Tiro,
él decidió abandonarla junto con los tres dioses que había engendrado.
Después del abandono
Europa conoció al rey de la isla de Creta;
Asterio honró a Europa hasta su muerte
y adoptó a sus hijos como propios.
De los hijos de Europa el que más destacaba era Minos
que era quizá el más parecido a su padre,
el gran Zeus.

Minos, por Daniela Méndez Zavala



Minos, valiente y creído
el trono de Asterio quería heredar
probando tal cosa
a los dioses les dijo
que un toro iba a sacrificar..
Un toro que del mar saliera
y tal fue su belleza
que Minos dudó en matarlo.
Hijo valiente y creido de Zeus y Europa,
hermano de Radamantes y Sarpedon,
fue a caer enamorado
de la hija de Helios y Creta,
la mujer más bella del mundo,
Pasifae, la que brilla sobre todo.
Ésta, al igual que Europa,
se sentía atraída hacia un animal;
un toro con el que tuvo un hijo,
la venganza de Poteidan hacia Minos.

Minos, valiente y creído,
al enterarse de tal cosa,
encerró en el corazón del palacio
al pobre minotauro.
Ariadna, Fedra, Glauco y Androgeo,
cuatro niños perdidos en sus sueños,
hijos de Minos y Pasifae,
eran testigos de lo que ocurría a su alrededor.

Minos, valiente y creído
hablaba con su padre cada nueve años
para pedir consejos.

Minos, un animal, un guerrero, un caudillo natural
era el rey y su castigo era
escondido e imposible de encontrar.
Fue castigado por como es
y mucho más.

Valiente y creído ese hombre,
cuya hija lo imaginaba
sacrificado, sangre en todos lados,
odio y malicia.
Su hijo favorito Androgeo,
como un león en la lucha,
lo amaba tanto,
como él a sus ejércitos,
fue asesinado en una batalla
que Egeo planeó.

Egeo creyó que al derrotar a androgeo
Minos sobre su lecho caería muerto,
devastado y solitario.
Pero Minos reaccionó al contrario;
sangre que fluía por sus venas
en veneno se convirtieron,
su corazón una piedra
y su mente un infierno,
pero seguía con valor
y feliz de la vida.

Hombre valiente y creído
que un anillo poseía,
el sello de la historia,
leyenda y destino.
supo que tal anillo lanzado
con rencor al mar,
era la prueba de valentía para Teseo.
Una prueba de muerte.
Pero Teseo decidió al mar saltar
y sin dificultades lo encontró.
en honor a su hijo,
espectáculos desangrados había;
los cautivos atenienses
a la muerte irían,
atravesados por lanzas y flechas cretenses.
cruel y amargado ese hombre
que derrotado quería ser,
valiente y creído,
sobre el mar muerto cayó.

Dédalo, por Axel Chacón Árcega

Imagen: Axel Chacón Árcega

Ingenioso creador de Grecia,
copa desbordada de inteligencia
que cumplía caprichos de los reyes,
construía palacios, esculturas y muelles.
Pasifae le rogó por una vaquilla,
él lo hizo a la perfección;
dos ojos, una cola, cuatro patas.
de la vaquilla y un toro salvaje,
nació minotauro feroz
y Minos ordenó un laberinto,
infinito hasta la eternidad;
también una temible amenaza de muerte.
Dédalo abandonaba Creta a su suerte,
en uno de sus sueños
la Princesa Ariadna divisó visiones a lo lejos
y le ordenó al artífice
que los enmarcara para la eternidad,
en un disco espiral
con signos por delante y por detrás.
Y nuevamente demostró su ingenio y virtud.
La corte sagrada lo acusaba de asesino:
“Mataste a tu sobrino Talos”
Él tuvo que huir con su hijo hacia Creta.
En el angustioso recorrido
su hijo cayó al mar y él se lo comió.
Él no tuvo tiempo para gemir y llorar;
se casó con Sikelia y vivió diseminando
su propio futuro.
Ingenioso supremo artíficie.
Los planos hechos a la perfección,
la elocuencia de números,
el resorte para suplir los ojos de la vida,
todo era una inocente flecha en tránsito,
sueños que toman cuerpo en silenciosa tentativa
de lucidez y muerte.

Aléktor, por Andrea Hernández Tovar

Imagen: Andrea Hernández Tovar

Un hombre que tenía manos de laurel.

Hace un milenio
la historia surgió,
junto con un ser que el arte expandió;
expresando sus sentimientos, arte logró.
Grandes obras hizo con su mente,
artesano y artista era aquel;
un hombre que tenía manos de laurel,
ligeras como el aire,
suaves como la lluvia;
manos hábiles para transformar un pincel.
Aléktor se llamaba aquel artesano
de muy hábil mano.
Su talento era tal
que el palacio de las dobles hachas adornó,
muy orgulloso él se sintió
pues él a la historia pasó.

El gran aprendiz de Dédalo era,
tan hábil que todo el mundo lo conociera.
Su habilidad él usó,
su princesa Ariadna lo llamó
y por su orden
arte él creó.
Creó e hizo realidad su sueño,
Convirtiéndolo en un disco de arcilla
que por siglos hizo historias,
era el disco que tenía Nuria
pero antes una verdad reveló,
junto con Zeus otro disco creó.
Era un disco especial
y a Festos lo quería enviar
porque lo quería enviar a aquel hombre,
dos discos Aléktor creó
y los dos a la historia transformaron
tanto misterio
por tantos años
y no lo hemos resuelto aunque queramos

Es un misterio del arte!
domingo, 27 de marzo de 2011

¿Dónde el tiempo?, de Aurelio González Ovies


Me confunde esta luz de primavera con que se extinguen los meses de febrero y marzo. Me confunden las estaciones, los días y los años. La prontitud con la que todo se posa y vuela de mis manos. La distancia que me acerca o la cercanía que me aleja a quien soy, a quien he sido. Vivo en mi confusión, lo confieso. Lo que es hoy me suena muy desconocido, muy apremiante, lo que se vuelve ayer me parece muy indeterminado. Deambulo entre el vacío y la ceniza, entre lo desconocido y lo transitado, y sin embargo, tengo la certeza de que nada, en ese camino entre lo andado y lo inexplorado, nada me ha reconocido como suyo. ¿Nada? ¿Cuánta verdad cabe en nada? ¿Nada es vacío; todo lo que acontece es, al fin y al cabo, nada?

¿Dónde el tiempo? ¿Cuándo empieza, cuándo nos acaece, cuándo termina? ¿El olvido y la ausencia son tiempo? ¿Hay tiempo en los espejos o en las corrientes o en las sombras; o tan sólo transcurre a ritmo humano? ¿Por qué nos duele el tiempo si apenas nos atañe, por qué nos hiere? ¿Si dispusiéramos de más tiempo, de todo el tiempo, entenderíamos el amor de igual manera; esperaríamos con igual intensidad; nos afanaríamos en idénticas torpezas; erraríamos tan a menudo; mataríamos tan ligeramente? ¿Dilata el tiempo? ¿Por qué el tiempo en el dolor y en la tristeza sobreviene tan largo, tan disperso; por qué el tiempo del sufrimiento se desliza tan lento y tan abandonado? ¿Es tiempo el hielo, cómo contar su detención, cómo medir sus lapsos?




¿Era yo aquel muchacho que hace tan poco ¿poco es mucho? andaba por los prados, descalzo e impreciso, enamorado de grillos y libélulas? ¿Soy yo aquél que camina de la mano de una mujer gordita y no muy alta, que sentía pavor por culebras, en busca de moras y de manzanilla? ¿El que ayuda a su padre, casi todos los domingos, entre cotón y grasa, a reparar motores y limpiar piezas, era yo, lo soy? ¿Soy yo ése de la raya al lado, el que lleva unas galletas de coco en la cartera y se dirige a la escuela como quien va a un suplicio? ¿Es el mismo viento el que me despeina, las mismas nubes las que cruzan desesperadas el cielo de esa mañana de mayo? ¿Es algo lo mismo, alguien siempre él mismo?

¿Quién canta, como desde muy allá pero aquí, a mi lado, 'agora non, mio neñu, agora non' y me acoge en su regazo y me acaricia el pelo? ¿Son tiempo de verdad, tiempo otra vez, tiempo nuevo los espacios que nutren los recuerdos; o acaso recordar es, a fin de cuentas, desperdiciar el tiempo real? ¿Realidad y tiempo coinciden, se corresponden? ¿Hay realidad al margen del tiempo? ¿Lo que ya no recuerdo para qué ha sucedido, qué volumen ocupa en los relojes de mi dimensión? ¿Cuánto mide un año; cuántos centímetros median entre la actualidad y el después? ¿Quién dice mañana, a qué amplitud se refiere? ¿Ayer depende de una noche? ¿Una sola noche nos separa definitivamente de todo este presente? ¿Qué cortedad determina el presente, cuánto pesa, cuándo pasa?

¿Por qué persigo en los sueños el tiempo consumado, por qué retorno una y otra vez y siempre a mis muertos y los contemplo y veo cómo suben, plácidos, eternidad arriba, con sus perros antiguos, y observo cómo abren las puertas de su casa, y los llamo y me escuchan y vienen hacia mí con sus brazos abiertos, sonriendo, con salud y ropas de humo? ¿Soñar es también tiempo? ¿Permanecen en mí, más dentro, los sueños en los que acaricio ilusiones, son más míos que todo lo que pretendí atrapar inútilmente?

Sé muy poco del tiempo. Apenas nada. Conozco su erosión, su fuga, sus lesiones. Con un paso desde ahora hacia adelante llego al futuro, que no es más que un escaso momento, un ya y un nada; un paso hacia atrás ya no es viable, menos que después, menos que nada... (La Nueva España, 26-03-08).


(C) Aurelio González Ovies
Voz: María García Esperón
Música: Nightnoise
MMXI
martes, 8 de febrero de 2011

El Disco del Cielo en la FIL Cuba 2011


Niños y jóvenes tienen la llave

José Luis Estrada Betancourt
estrada@juventudrebelde.cu
7 de Febrero del 2011 22:28:05 CDT



Con una ubicación envidiable, el Pabellón Cuba, casa de la Asociación Hermanos Saíz, se convertirá en la sede de la 20 Feria Internacional del Libro que más privilegie las propuestas para niños y jóvenes, aunque mantendrá sus puertas abiertas para toda la familia a partir de mañana y hasta el 27 de febrero.
Es decir, que un día antes de que se inicie oficialmente la FIL Cuba 2011 en La Cabaña, en cuanto el premio nacional de Edición Esteban Llorach se refiera a la magia eterna de un texto como Había una vez, de Herminio Almendros (10:30 a.m.), y la Editorial Gente Nueva deje inaugurada la expo con las ilustraciones concebidas para este título, en cada jornada el recinto ferial del Vedado acogerá, entre otras acciones, presentaciones de libros, tertulias literarias, aperturas de exposiciones, muestras fílmicas y conciertos.
Por supuesto que serán las presentaciones el centro de todo. Pero no presentaciones al uso, sino unas especiales donde los más disímiles personajes abandonarán las páginas para junto a sus autores celebrar con el público no solo el nacimiento de un nuevo libro, sino también el aniversario 25 de la AHS. Así lo hará desde la mañana de este miércoles Reynaldo Álvarez Lemus con su libro Mi chiringolo, y con Una vieja redonda, de Ivette Vian (Editorial Oriente).
Un significativo suceso tendrá lugar el primer día: la inauguración, a las 6:00 p.m. de la exposición Aves por la unidad, compuesta por 43 acuarelas realizadas por Antonio Guerrero a partir de la estrecha relación que el héroe cubano ha mantenido con el Museo de Historia Natural. Ahora Toni se decidió por las aves nacionales de cada uno de los países de América.
Inmediatamente después, Kelvis Ochoa tendrá a su cargo el primer concierto. A diferencia del resto que siempre comenzarán a las 6:00 p.m., el autor de La conga de Juana, iniciará una hora más tarde.
Tras Kelvis, en lo adelante «calentarán» la pista Sony Boys and Band (día 10), Heidi Igualada (11), Aceituna sin hueso (12), Liliana Herrero y La Trovuntivitis (13), Raúl Torres (14), Melvis Santa (15), Silvio Alejandro (16), Alexis Bosh (17), Ray Fernández e Inti Santana (18), Jóvenes Clásicos del Son (19), Ivette Cepeda (20), Los ciegos del barrio (21), Buena Fe (22), Adrián Berazaín (23) y Patricio Amaro (26), mientras que el 24 y el 27 los protagonistas serán jóvenes Djs como Wichy D’Vedado, Lejardy y Alexis de la O, entre otros.
Aprovechando que los pequeños están de receso escolar, entre el 10 y el 20, y de lunes a viernes, la Casa Editora Abril de la UJC llevará adelante su espacio en La Pérgola, desde las 10:00 a.m. Allí se podrá hallar también literatura destinada al público juvenil. Algunos títulos: La isla de los sombreros mágicos, de Emmanuel Tornés y María Luisa García; El pequeño Pim y la mariposa azul, de Juan Miguel Cruz; El pequeño mundo que amo, de Gilberto Ante Vidal; Dos historias increíbles, de Celima Bernal; Libro de las vacaciones, de Nerys Pupo; y Celia nuestra y de las flores y Che, entre la literatura y la vida, de Julio Llanes, entre otros.

Con los pasacalles que liderarán Nené Traviesa (el 12), Los Guaracheritos de Regla (13), Escena X (19) y Carnavaleando (20), la Editorial Gente Nueva invitará a que los lectores disfruten de colecciones como Aventuras con títulos al estilo de Desde el silencio blanco, de Jack London; y Los cañones de Durango, de Juan Madrid; como Clásicos, con Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez; y Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol; como Primavera (La noche en el bolsillo, de Mirtha González; y El vicario de Wakerfield, de Oliver Goldsmith); y como Ámbar (Leyendas de los cinco reinos, de Yoss; El disco del cielo, de María García Esperón; y Entremundos, de Nuria Ordaz).
Confluencias, espacio literario auspiciado por la AHS y la UNEAC, abrirá las tertulias literarias de las 4:00 p.m., el día 10 en el Salón de Encuentros. Rolando Rodríguez y Félix Julio Alfonso serán los poetas invitados. Teresa Melo y Mariene Lufriú son las convidadas del 15, mientras el 17 les corresponde a Antón Arrufat y Rogelio Orizondo; y el 22 a Teresa Cárdenas y Marcia Jiménez Arce. Para el 24 están fijados Eduardo Heras León y Ahmel Echevarría.
En los días sucesivos vendrán las tertulias: Amor de ciudad grande (11), La toma del cuento (13), Cantidades rosadas de ventanas (16), Café con filo (20), Sol adentro (23), Lira y verso (25), Aguas varias (26), y La guarida de los Centauros (27).
Si la Asociación anda celebrando sus 25 años de vida, no pueden faltar las presentaciones de sus cuatro editoriales: Sed de Belleza, de Villa Clara, el día 12, que anuncia El secreto de la libertad, de Yanetsy Pino; El jardín de las delicias, de Idiel García; El afilador de tijeras, de Sergio García; La vena del centro, de Alexis Castañeda; Te estaré mirando, de Ernesto Peña; Close up, de Liany Vento; y Los gnomos están tristes, de Eldys Baratute.
La vena rota (Rolando Estévez), Horizontes perdidos (Yampier Báez), Con un extraño gesto de perplejidad (Nairys Fernández), Shalom Shabat (Luis Marimón) y La fuga (Mauricio Cifuentes), constituyen las propuestas de Aldabón, de Matanzas (14), en tanto Cajita para dos (Nelsón Simón), Cierra la boca (Yunior García), Música de fondo (Yanier H. Palado), Otro fin de año magnífico (Serguei Martínez) y Cuando septiembre acabe (Moisés Mayán), vienen por Ediciones La Luz, de Holguín (18).
Por último, Reina del Mar Editores, de Cienfuegos, convoca el 19 para la presentación de: Por el terraplén, de Rafael González; Auroria. La gran alianza, de Fermín Vega Boyce y Montos; Escritos sobre celuloide, de Juan R. Ferrera; y Polvo, de Laura Conyedo. Un día después se volverán a presentar (2:00 p.m.) los prestigiosos Premios Calendario 2010, que convocan la AHS y la Casa Editora Abril.
Entre el 12 y el 18, más de 30 jóvenes poetas de todo el país, miembros de la AHS, junto a sus colegas latinoamericanos invitados a la FIL, unirán sus Voces contra la guerra, siempre a las 3:00 p.m., en La Pérgola.
En cuanto a las películas, las exhibiciones responden a los gustos más variados y exigentes. Desde América tiene alma, de Carlos Azpúrua hasta Las crónicas de Narnia 4. Las tandas están previstas para las 11:00 a.m. (niños) y las 5:00 p.m., en la Sala de Cine de ese espacio acogedor, que señorea en La Rampa.

Fuente: Juventud Rebelde
sábado, 29 de enero de 2011

El disco del cielo o la paz en el laberinto, por Jorge Luis Peña Reyes








El disco del cielo o la paz en el laberinto



Por Jorge Luis Peña Reyes




El público cubano celebra esta entrega editorial de Gente Nueva, que sale, con esta edición, de los predios literarios de la isla e impone una atractiva mirada al diálogo de las culturas.



Dirá Sinuhé del país de Kemi, que todo está escrito bajo el sol, que los hombres revolotean alrededor de la mentira como las moscas o que la ciencia es amarga para el corazón, pero yo que me leí el Disco del Cielo durante la angustia en una fría sala de hospital, tuve otros sentimientos ajenos al personaje de Waltari.

Mi padre se recuperaba de una grave isquemia y yo me sumergía en este libro para evadir tensiones y hacerme acompañar de mi amiga María García Esperón que aunque lejos, se hizo presente en páginas y horas.

La trama me remontó a un ambiente complejo, laberíntico, aunque la nítida luz de su escritura me internaba más en Festos, sitio donde Aléktor depositaría un sencillo, pero hermoso disco de arcilla, desde el cual se vertebran aventuras, incógnitas y elementos históricos que le aportan verosimilitud y belleza a la obra.



No estamos ante una novela fácil, aunque sí muy eficaz a la hora de anclar el lector a la silla, de seguro no dejará el libro hasta el final porque nada en él se entrega de forma gratuita.
Hay cálculos matemáticos que no permiten el aburrimiento y donde las hilachas de sentido son migajas en el sinuoso trayecto hacia el climax. Aún allí cuando se espera la solución de todos los conflictos narrativos, María nos deja con algunas interrogantes que habrá que responderse con su serie.
El público cubano celebra esta entrega editorial de Gente Nueva, que sale, con esta edición, de los predios literarios de la isla e impone una atractiva mirada al diálogo de las culturas.
La novela se perfila a partir de varios personajes de ayer (Aléktor, el pintor de Knossos, Nefereset, la bailarina egipcia y el ingenioso arquitecto Dédalo) y hoy, (Nuria, Philippe y Marco) así como otros secundarios, entre los cuales hay casi cuatro mil años de distancia.
María trenza espacios coincidentes y no deja lugar para conclusiones definitivas, lo cual nos hace caminar alertas como si lo hiciéramos entre pasadizos secretos.
La autora de Querida Alejandría nos deja con avidez al término de cada capítulo, mientras nos mueve el cimiento sobre el cual pretendíamos construir nuestra propia historia. Nos lleva por los caminos que quiere y ensaya un guiño cómplice mientras ofrece disculpas por tanto sismo.

Como lector uno termina dejándose seducir. O huyendo de Melkis o en busca de Maya que por momentos comparten similares apetitos o esta última con la misma afición que Nefereset, como una reencarnación y toda la mística con la que la autora juega a sus anchas.
Los paralelismos se nos dan una y otra vez para orientarnos o para conectar rutas secretas en tiempos y espacios.

Hay un eficaz manejo del recurso de los vasos comunicantes en el que los episodios ocurren en niveles distintos de realidad y se unen por la pericia del narrador, a fin de que esa vecindad modifique y proponga sugerentes lecturas, que sin dudas enriquecen la trama más allá de yuxtaponer dos contextos. Será difícil no citar a Borges en este tópico: Dos historias que nunca se confunden, pero de alguna manera se complementan.
Decía el viejo Hemingway que uno no debe escribir de lo que no conoce, por eso admiro la sapiencia de esta autora que traza sin balbuceos una historia comprobada y a la vez incompleta. Su trilogía Los Discos del tiempo, será también del apetito de muchos coleccionistas que luego de esta delicada persuasión abandonarán su egoísmo visceral hasta devolverle a la humanidad ese trozo de historia necesaria.


lunes, 10 de enero de 2011

El Disco del Cielo en Cuba


La editorial cubana Gente Nueva, con más de 30 años de experiencia en la literatura infantil y juvenil, a través del ya mítico editor Enrique Pérez Díaz, ha destinado un puesto en su colección "Ámbar" a mi novela El Disco del Cielo, la segunda parte de la trilogía Los Discos del Tiempo.



La vinculación con esta importante casa editorial cubana pudo realizarse a través del escritor argentino Carlos Marianidis, quien me presentó a Enrique, dando inicio a una andadura que espero sea larga porque si algo me ha hecho ilusión es la posibilidad de que mi LIJ llegue a los niños y jóvenes cubanos. Gracias a Carlos y Enrique esto ya es una realidad. Gracias también a Josué Tacoronte, mi querido amigo guitarrista flamenco que llevó mis libros a Cuba, y le dio a Enrique personalmente el abrazo que le envié,  a Jorge Luis Peña Reyes, quien desde La Habana me escribió para decirme que tenía el libro en sus manos. Y a Philippe Plagnol, el joven ingeniero francés que me inspiró el personaje central de la trilogía y que me ha escrito para festejar una nueva vida de páginas.


El Disco del Cielo

Pocas veces la escritura de una novela puede asimilarse tanto a una aventura real como en el caso de El Disco del Cielo. La empecé a escribir a fines de 2003, cuando leí acerca del hallazgo en 1999 de El Disco de Nebra en la localidad alemana del mismo nombre. Acababa de terminar El Disco del Tiempo y de enviar esta novela al concurso El Barco de Vapor  y no tenía publicado ni un solo libro. De modo que lo que guió mi escritura fue la curiosidad y la pasión por conocer y develar el misterio encerrado en este objeto arqueológico, que intuía relacionado con el Disco de Festos, tema de mi primera novela.


Los signos del disco de Festos y los asterismos del Disco de Nebra me llevaron a explorar el conocimiento astronómico de la Edad de bronce europea. Las pistas dirigieron las palabras del laberinto de Creta al laberinto de Hawara en Egipto. La escritura se convirtió en un viaje a la tierra de los faraones en dos planos temporales: el contemporáneo de los protagonistas Nuria, Philippe y Marco, acompañados ahora por el radioastrónomo J. K. Struck y el del siglo XVII a.C. en el que Aléktor, el pintor de Knossos, Nefereset, la bailarina egipcia y el ingenioso arquitecto Dédalo tienen que lidiar con la magia y la sabiduría de la hechicera Melkis, heredera de un linaje maldito de faraones de nombre borrado, quien quiere recobrar su poder temporal al tiempo de pretender dominar las fuerzas de la muerte.



Como en El Disco del Tiempo, los hechos científicos, arqueológicos y astronómicos que se relatan en la novela son reales. Reales los nombres de los científicos y puntual la narración del descubrimiento del Disco de Nebra en Alemania. Fundo en la textura de la novela la apasionante (y casi suprimida por la ciencia oficial) teoría de ese genio llamado Immanuel Velikovsky, que cometió el "pecado" de usar la mitología comparada para sustentar su tesis de que la Tierra sufrió colisiones con otros planetas -Venus y Marte, principalmente- y que el electromagnetismo es primordial en la mecánica celeste. Propuso una cronología revisada del Egipto antiguo que afectaba las cronologías de Israel, Grecia y las civilizaciones del Cercano Oriente.


De la mano de este sabio me subí a la barca del Sol -uno de los signos del Disco de Nebra y del Disco de Festos- navegué sobre el dorso del Danubio, del Nilo y de la vía Láctea; recorrí las 3 mil habitaciones del laberinto de Hawara, del que nada queda y del que dijo Herodoto que a su lado las pirámides no eran de tanta maravilla; ingresé a la corte del Faraón Cocodrilo Sobekhotep y recorrí los subterráneos de la Casa de la Muerte -que es la casa de la vida eterna- y descubrí  el Disco o Cuadrante de Dardania, un sencillo disco de arcilla encontrado en Troya y que es, como el Disco de Festos y el Disco de Nebra, una Palabra.





María García Esperón



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